Este 1 de enero de 2026, el cronómetro marca una cifra que quita el sueño a miles: faltan exactamente 64 días para que José Antonio Kast asuma la presidencia de Chile. La promesa estrella de su campaña, la expulsión masiva de extranjeros en situación irregular, enfrenta ahora su prueba de fuego. Como periodista que ha seguido de cerca este fenómeno, analizo por qué lo que parecía un eslogan sencillo en campaña, hoy se perfila como un laberinto logístico y financiero que podría terminar en la primera gran decepción de su mandato.
El muro presupuestario: ¿Cuánto cuesta un avión?
La narrativa de "aviones saliendo a diario" choca con la realidad del bolsillo fiscal chileno. Expulsar a 100,000 personas no es solo un acto administrativo; es una operación aérea sin precedentes:
Costo por vuelo: Un vuelo chárter de deportación puede costar entre $60,000 y $100,000 USD dependiendo del destino.
Logística de seguridad: Por cada expulsado, se requieren custodios de la PDI. Multiplicar eso por miles de casos saturaría la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad en menos de un mes.
El factor diplomático: El silencio de Caracas
Para que un avión aterrice en Venezuela con expulsados, el gobierno de Maduro debe autorizar el espacio aéreo y la recepción de sus nacionales. Si Caracas decide cerrar la puerta como medida de presión política contra Kast, la "promesa" se queda en la pista de aterrizaje de Santiago.
¿Es viable el "Plan Kast" o es una utopía legal?
Chile está suscrito a tratados internacionales que prohíben las expulsiones colectivas sin el debido proceso. Cada caso es una batalla judicial potencial. Kast no llega a un vacío legal; llega a un Estado de Derecho con una Corte Suprema que ya ha frenado procesos similares por falta de pruebas o vulneración de derechos.
Conclusión para el debate: Si el 11 de marzo Kast no logra movilizar el primer contingente masivo, la narrativa de "mano dura" empezará a resquebrajarse. ¿Veremos una expulsión real o una "flexibilización" técnica por falta de recursos?
Déjanos tu opinión abajo: ¿Crees que Kast cumplirá su palabra o la logística lo obligará a retroceder?

